La victoria histórica del equipo de baloncesto New York Knicks en las finales de la NBA, tras 53 años, derivó en disturbios y actos de violencia en Midtown Manhattan, Nueva York. Miles de aficionados celebraron en las calles, generando caos y desorden tras la obtención del campeonato el sábado por la noche. Durante las celebraciones, un autobús de transporte utilizado para la Copa Mundial de Fútbol fue incendiado en Times Square. La policía respondió con disparos en medio del tumulto, aunque no se han detallado las circunstancias exactas ni el número de heridos. Las autoridades están investigando los incidentes y trabajando para restablecer el orden en la ciudad. La euforia inicial se transformó rápidamente en una situación de riesgo para la seguridad pública.