Celebraciones por el avance de los Knicks en Nueva York se tornaron violentas, resultando en 63 arrestos y múltiples heridos. Cuatro personas sufrieron heridas de arma blanca y una recibió un disparo. Además, diez oficiales de policía resultaron lesionados durante los altercados, incluyendo a uno agredido físicamente y otro impactado con una botella de vidrio. Las autoridades investigan los incidentes y evalúan la respuesta policial ante la magnitud de los disturbios. La celebración, inicialmente festiva, degeneró rápidamente en enfrentamientos y actos vandálicos en diversas zonas de la ciudad. Se desconoce el estado de salud de las personas heridas de bala y con arma blanca. Las autoridades han reforzado la seguridad en las áreas afectadas para prevenir nuevos incidentes.