Decenas de miles de aficionados inundaron Manhattan el jueves para una masiva celebración del campeonato de la NBA logrado por los New York Knicks. La ciudad se vistió de azul y naranja mientras los seguidores coreaban consignas de apoyo al equipo durante el desfile. Las autoridades reforzaron la seguridad ante la gran afluencia de público. Algunos fanáticos incluso pagaron sumas considerables por servicios que les permitieran asegurar los mejores lugares para observar el evento, acampando durante la noche. El desfile recorrió las calles repletas de entusiastas seguidores del baloncesto. La victoria marca un hito importante para el equipo y sus aficionados neoyorquinos.
