Jürgen Klopp asumió el cargo de seleccionador alemán condicionado a la presencia de su agente, Marc Kosicke. Uli Hoeneß, figura influyente del Bayern Múnich, calificó esta situación como una “toma de control amistosa”, insinuando una injerencia excesiva. Kosicke ha respondido a estas críticas, asegurando que su rol se limitará a aspectos contractuales y administrativos, manteniéndose al margen de las decisiones deportivas. El agente enfatiza que no interferirá en la labor de Klopp ni en la gestión del equipo nacional. Su objetivo principal será facilitar el trabajo del entrenador y asegurar el buen funcionamiento de su representación. Esta declaración busca disipar las dudas sobre su influencia en el equipo alemán y reafirmar su compromiso con el éxito del proyecto de Klopp.