Un vuelo de KLM Royal Dutch Airlines, con destino a los Países Bajos, se vio obligado a regresar al aeropuerto de Accra el jueves por la noche. El incidente ocurrió poco después del despegue, cuando se reportó una posible emergencia por incendio a bordo de la aeronave. El vuelo KL590, operado por un Boeing 777-300ER, había partido del Aeropuerto Internacional Kotoka aproximadamente a las 22:19 hora local. Tras la alerta, la tripulación decidió abortar el viaje hacia el Aeropuerto de Ámsterdam Schiphol para garantizar la seguridad. Afortunadamente, no se registraron heridos entre los pasajeros ni la tripulación durante el suceso. El avión aterrizó nuevamente en Ghana para realizar las inspecciones pertinentes. Las autoridades aeroportuarias coordinaron el aterrizaje de emergencia sin mayores complicaciones.