El colapso de Kiwi Crunch ha dejado graves consecuencias humanas, con la pérdida de 291 empleos en Crasborn Fresh Harvest. Un nuevo informe revela que la deuda acumulada por Crasborn asciende a $97.1 millones. Esta cifra incluye $66.9 millones identificados por los receptores y $30.2 millones en deuda de acreedores no garantizados, previamente señalada por los liquidadores. La magnitud de la deuda expone la difícil situación financiera de la empresa. La bancarrota impacta significativamente en el sector agrícola de Nueva Zelanda y genera preocupación por el futuro laboral de los afectados. Se espera que las próximas etapas del proceso de liquidación determinen el destino de los activos restantes y la posibilidad de recuperar parte de la deuda.