La noche del 27 de agosto de 2026, las redes sociales anunciaron el fallecimiento de Omukama Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV, el Rey de Tooro, en un hospital en los Estados Unidos. Este evento marca un momento sombrío para el Reino de Tooro. La noticia fue confirmada por el Primer Ministro del Reino. La muerte del rey se produce en un contexto de preocupación por la baja esperanza de vida en Tooro, una región que enfrenta desafíos significativos en salud pública. El fallecimiento de Oyo, un monarca joven, ha generado conmoción y luto en todo Tooro y más allá. Se espera que su muerte impulse un debate sobre las condiciones de vida y la necesidad de mejorar la atención médica en el Reino de Tooro.