El ataúd del Rey Harald V de Noruega llegó al Castillo Real de Oslo el viernes por la noche. Numerosos ciudadanos se congregaron a lo largo del recorrido para rendir homenaje al monarca. La llegada marca un momento significativo en el período de duelo nacional. La multitud demostró un profundo respeto y afecto por el rey, despidiéndose en silencio mientras pasaba el cortejo fúnebre. Se espera que el castillo sea el centro de las ceremonias de duelo en los próximos días. Este traslado simboliza el regreso final del rey Harald a su hogar para el descanso eterno. La monarquía noruega confirmó la llegada y agradeció las muestras de cariño recibidas.