El nuevo rey de Noruega, Haakon VIII, juró ante el parlamento, el Storting, tras el fallecimiento de su padre, el rey Harald V, a la edad de 89 años. Esta ceremonia adquiere especial relevancia, ya que Noruega no ha tenido coronaciones en más de un siglo. El rey Haakon VIII, de 53 años, se trasladó desde el palacio al parlamento en un coche descapotable Lincoln Continental de 1966, recibiendo el aplauso del público. Durante la juramentación, prometió lealtad a la constitución noruega y expresó su deseo de continuar la buena relación entre la monarquía y el parlamento. La reina Mette-Marit no asistió debido a complicaciones de salud tras un reciente trasplante de pulmón, pero la reina Sonja y los hijos de Haakon, la princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus, sí estuvieron presentes. La princesa Ingrid Alexandra también juró como heredera al trono, preparándose para un papel más prominente en el futuro.