El rey Carlos III no se mudará al Palacio de Buckingham, incluso después de la finalización de la costosa renovación de una década prevista para el próximo año. La familia real británica anunció esta decisión y, por primera vez, reveló los detalles de los pagos de impuestos realizados por el monarca. Desde su ascensión al trono en 2022, Carlos III ha pagado más de 30 millones de libras esterlinas (aproximadamente 845 millones de coronas checas) en impuestos al estado británico. Esta revelación busca transparentar las finanzas reales y disipar posibles controversias sobre el gasto público. La decisión de no residir en el palacio podría estar relacionada con la optimización de recursos o preferencias personales del rey. Se desconoce cuál será la residencia oficial de Carlos III una vez concluida la remodelación del Palacio de Buckingham.
