El rey Carlos III del Reino Unido ha decidido hacer pública voluntariamente su declaración de impuestos, convirtiéndose en el primer monarca británico en hacerlo. La información financiera se dará a conocer este jueves, marcando un hito en la transparencia de la monarquía. El Palacio Real justifica esta medida como parte de un proceso de modernización y rendición de cuentas. Aunque no están obligados a pagar impuestos, Carlos III ya realizaba esta práctica cuando era príncipe de Gales y continúa haciéndolo tras ascender al trono en 2022. Gran parte de sus ingresos provienen de la gestión de propiedades privadas, como el Ducado de Lancaster, que le reporta más de 20 millones de euros anuales. Además de sus finanzas personales, se publicarán detalles sobre la "Sovereign Grant", la asignación anual del gobierno británico para las tareas oficiales y el mantenimiento de los palacios reales, que el año pasado ascendió a 120 millones de euros. Esta decisión se produce en un contexto de creciente demanda de transparencia, especialmente tras controversias relacionadas con el príncipe Andrew.