El Palacio de Buckingham ha decidido eliminar el título histórico de "Defensor de la Fe" asociado al rey Carlos III. En su lugar, se le designará como protector de una "nación multi-religiosa". Esta modificación refleja un intento de modernización y una mayor inclusión religiosa en el Reino Unido. El título de "Defensor de la Fe" fue otorgado originalmente al rey Enrique VIII por el Papa León X en 1521. Sin embargo, tras la ruptura de Enrique VIII con la Iglesia Católica, el título permaneció con la monarquía británica. La decisión busca representar mejor la diversidad religiosa actual del país. La medida ha generado debate sobre el papel de la monarquía y la Iglesia de Inglaterra en la sociedad británica.
