El rey Carlos III se ha convertido en el primer monarca británico en divulgar públicamente su declaración de impuestos, en un gesto inédito que busca aumentar la transparencia de la monarquía. Según la información revelada, el rey pagó 12,9 millones de libras en impuestos el año pasado. Esta decisión forma parte de una estrategia más amplia para modernizar la institución real. Además, Carlos III ha decidido no residir en el Palacio de Buckingham una vez finalizadas las obras de renovación. La medida busca optimizar los recursos y adaptar la monarquía a los tiempos actuales. Este acto de transparencia podría influir en la percepción pública de la monarquía británica.
