El rey Carlos III del Reino Unido ha pagado más de 30 millones de libras esterlinas en impuestos desde su ascensión al trono en 2022, según revelaron funcionarios reales. Esta es la primera vez que se publica esta cifra, situando al monarca entre los 100 contribuyentes más importantes del país. Sorprendentemente, el rey no residirá en el Palacio de Buckingham una vez finalice su renovación de 10 años en 2025, rompiendo con una tradición de casi dos siglos. La decisión de Carlos III de permanecer en Clarence House se produce en un contexto de mayor transparencia financiera por parte de la familia real, impulsada por el escrutinio público tras la muerte de la reina Isabel II. A pesar de no ser su residencia principal, Buckingham Palace seguirá siendo el centro de operaciones de la monarquía y sede de eventos oficiales. El rey mantendrá espacios privados en el palacio y se espera que el acceso público al edificio se amplíe. Esta revelación de datos fiscales y el cambio de residencia responden a una búsqueda de mayor apertura y rendición de cuentas.