El rey Carlos III ha formalizado la posición de los duques de Sussex, el príncipe Harry y Meghan Markle, dentro de la monarquía británica tras su reciente regreso al Reino Unido. Fuentes del Palacio de Buckingham confirman el envío de una comunicación oficial dirigida al equipo del príncipe Harry, al gobierno británico, a representantes militares y a los lord tenientes. Esta carta tiene como objetivo principal dejar claro que Harry y Meghan continúan sin ejercer funciones oficiales en nombre de la monarquía. A pesar de su presencia en el Reino Unido, su estatus como miembros activos de la familia real no ha cambiado. La medida busca evitar confusiones sobre su papel y responsabilidades en eventos públicos y representaciones oficiales. La comunicación subraya la clara distinción entre su vida privada y cualquier deber real asignado. Esta decisión refleja el deseo del rey Carlos III de mantener una estructura clara dentro de la institución monárquica.