El Rey Carlos III ha revelado públicamente el pago de 12.9 millones de libras esterlinas en impuestos correspondientes al año fiscal 2024-25. Esta medida histórica lo convierte en el primer monarca británico en divulgar sus datos fiscales. La cantidad pagada sitúa al Rey entre los 100 contribuyentes con mayores ingresos del Reino Unido. La publicación busca aumentar la transparencia de la monarquía y responder a las expectativas públicas. Los ingresos provienen de la herencia recibida de la Reina Isabel II y de la gestión de sus propiedades privadas, como el Ducado de Cornualles. Esta decisión se enmarca en un esfuerzo por modernizar la imagen de la institución y fortalecer su relación con la ciudadanía. Se espera que esta práctica continúe en años futuros.