Una educadora infantil en Hungría ha sido acusada de agresión tras presuntamente sellar la boca de un niño de cinco años con cinta adhesiva. Según la denuncia, la maestra aplicó la cinta sobre la boca del menor que estaba llorando y la retiró aproximadamente un minuto después. Las autoridades han iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias del incidente. El acto ha generado indignación y preocupación entre los padres y la comunidad educativa. La educadora enfrenta cargos penales y podría recibir sanciones disciplinarias si se comprueba su culpabilidad. Las autoridades locales han asegurado que se tomarán medidas para proteger a los niños y prevenir incidentes similares en el futuro. Se desconoce el motivo que llevó a la maestra a actuar de esta manera.
