El partido comenzó con una primera mitad de carácter táctico y con escasas ocasiones de gol para ambos equipos. Un error del guardameta Kim propició que Romo anotara el único tanto del encuentro, poniendo en ventaja a su equipo. Sin embargo, Kim se reivindicó posteriormente con una actuación destacada, evitando una mayor desventaja. Rangel también tuvo una participación relevante, contribuyendo al esfuerzo colectivo. El resultado final fue de 1-0, asegurando la victoria para el equipo de Romo en un partido marcado por la polémica y la redención de un jugador clave. La actuación del portero fue fundamental para mantener el resultado a favor.