A pesar de un verano marcado por temas problemáticos para el partido FPÖ, Herbert Kickl mantuvo su postura firme y las encuestas de opinión no se vieron afectadas. Kickl planea una gira para retomar la ofensiva política en otoño. Durante los meses de verano, el partido enfrentó diversas dificultades, pero la popularidad de su líder se mantuvo estable. Esta estrategia busca impulsar nuevamente la agenda del FPÖ y recuperar terreno en el panorama político austriaco. La gira se presenta como un intento de movilizar a su base y atraer a nuevos votantes. Se espera que Kickl presente sus propuestas y critique las políticas del gobierno actual. El objetivo final es posicionar al FPÖ como una alternativa viable para las próximas elecciones.