Camboya enfrenta un resurgimiento de la atención internacional sobre uno de los capítulos más trágicos del siglo XX. El régimen del Khmer Rouge, liderado por Pol Pot, gobernó con brutalidad el país durante casi cuatro años, desde 1975 hasta 1979. Millones de camboyanos perdieron la vida durante este período, víctimas de ejecuciones, hambruna, enfermedades y trabajos forzados. Este régimen buscaba una utopía agraria radical, llevando a la población urbana al campo y destruyendo gran parte de la infraestructura social y cultural del país. El renacido interés global cuestiona si la búsqueda de justicia ha sido consistente y si existen dobles estándares en el trato a las atrocidades cometidas en diferentes partes del mundo. La memoria de las víctimas y la rendición de cuentas por los crímenes cometidos siguen siendo cruciales para el futuro de Camboya.