En noviembre de 2022, Jersón fue recuperada por el ejército ucraniano tras meses de ocupación rusa. A pesar de la liberación, la situación en la ciudad permanece inestable y peligrosa. Las autoridades locales han emitido una recomendación urgente a los residentes para que abandonen la zona. Esta solicitud se debe a los continuos riesgos asociados a la guerra, incluyendo bombardeos y la presencia de minas. La evacuación busca proteger a la población civil de posibles nuevas ofensivas o incidentes. Se están organizando corredores humanitarios para facilitar la salida segura de los civiles. La prioridad es garantizar la seguridad de los habitantes de Jersón ante la incertidumbre persistente.