La cadena de comida rápida KFC anunció el jueves un acuerdo con Coca-Cola para ser su proveedor de bebidas en establecimientos de los Estados Unidos. Esta decisión marca el fin de una relación de aproximadamente cuatro décadas con PepsiCo, su socio anterior. El cambio de proveedor afecta a todos los restaurantes KFC en territorio estadounidense. La empresa no ha revelado los términos financieros del acuerdo con Coca-Cola. Esta nueva asociación representa una estrategia para KFC de refrescar su oferta de bebidas y satisfacer las preferencias de sus clientes en EE. UU. Se espera que la transición a Coca-Cola se realice gradualmente en los próximos meses en Louisville y otras ciudades de los Estados Unidos.