Reino Unido, Francia, Alemania e Italia han manifestado su disposición a levantar algunas de las sanciones impuestas. Esta postura sugiere un posible cambio en la estrategia diplomática de las principales potencias europeas. El objetivo sería evaluar las condiciones necesarias para proceder con la eliminación de estas medidas restrictivas. No obstante, la decisión final dependerá del cumplimiento de ciertos criterios internacionales. El movimiento busca generar un espacio de negociación más flexible entre las partes implicadas. Hasta el momento, no se han detallado los plazos exactos ni las sanciones específicas que serían retiradas. La comunidad internacional observa con atención este posible giro en la política exterior europea.
