El servicio de autobús piloto en la ciudad de Kerry, Irlanda, ha experimentado una demanda “astronómica” en su primer año de funcionamiento. Más de 77.000 viajes fueron realizados gracias a esta iniciativa, superando con creces las expectativas iniciales. Este éxito ha impulsado a los responsables del proyecto a buscar una extensión del servicio. La alta utilización demuestra una necesidad significativa de transporte público en la zona. El programa piloto ha mejorado la conectividad para residentes y visitantes, ofreciendo una alternativa al uso del automóvil. Se espera que una futura ampliación beneficie aún más a la comunidad local. Los datos positivos respaldan la inversión en transporte rural sostenible.