Kenia se enfrenta a la posibilidad de nuevas manifestaciones masivas lideradas por la Generación Z, dos años después de protestas previas que desafiaron al gobierno del presidente Ruto. Miles de jóvenes se están movilizando para volver a las calles, aunque los detalles específicos de las protestas aún no se han revelado completamente. Las protestas originales fueron una respuesta a políticas gubernamentales y preocupaciones socioeconómicas. El gobierno keniano se está preparando para posibles disturbios y ha reforzado la seguridad en las principales ciudades. La escalada de tensiones podría tener un impacto significativo en la estabilidad política y económica del país. Se espera que las próximas manifestaciones pongan a prueba la capacidad del gobierno para gestionar la disidencia juvenil.
