Un club de atletismo autogestionado en Meru, Kenia, está demostrando que la edad no es una barrera para la competición deportiva. Los miembros del club, corredores de edad avanzada, continúan participando y desafiándose a sí mismos en las tierras altas centrales del país. Esta iniciativa destaca la pasión por el deporte y la perseverancia de estos atletas. El club se financia con sus propios recursos, lo que subraya su compromiso y dedicación. Su ejemplo inspira a otros a mantener un estilo de vida activo sin importar la edad. La historia resalta la creciente popularidad del running como actividad para todas las edades en Kenia. Este grupo de corredores desafía las percepciones tradicionales sobre los límites de la edad en el deporte.