Felix Koskei, Jefe del Servicio Público de Kenia, ha instado a los líderes religiosos a mantenerse alejados de la política divisiva. Koskei les pidió que desanimaran a los políticos de utilizar las iglesias para sembrar discordia y división en el país. Subrayó la importancia de que la iglesia participe en críticas constructivas y éticas del liderazgo político. El funcionario enfatizó el rol crucial que juega la iglesia en la promoción de la unidad nacional. Koskei considera que la iglesia debe ser un espacio para la reconciliación y no para la polarización política. Se espera que esta declaración impulse un debate sobre la relación entre la religión y la política en Kenia. Su llamado busca preservar la integridad y el papel moral de la iglesia en la sociedad.