Líderes religiosos y representantes del sector educativo en Murang’a, Kenia, han expresado su preocupación por el aumento de actos violentos en el país. Encabezados por el obispo James Maria Wainaina, condenaron los recientes asesinatos, señalando que estos atentan contra los principios fundamentales de la nación. Los líderes instaron a la población keniana a reafirmar su compromiso con los valores nacionales como una forma de promover la paz y la cohesión social. Consideran que el retorno a estos valores es esencial para construir una sociedad más justa y armoniosa. La declaración busca contrarrestar la creciente violencia y fomentar una cultura de respeto y tolerancia. Se espera que este llamado impulse un diálogo nacional sobre la importancia de los valores en la sociedad keniana.