Clinton Owino, un residente de Kisumu, Kenia, ha encontrado una forma innovadora de generar ingresos a partir de residuos plásticos. Recorre las calles de la ciudad antes del amanecer en busca de plásticos desechados que otros consideran basura. Owino recolecta estos materiales y los transforma en productos útiles, contribuyendo a la limpieza de la ciudad y a la reducción de la contaminación. Su iniciativa no solo le proporciona sustento económico, sino que también demuestra el potencial de la economía circular en comunidades locales. El emprendedor ha logrado prosperar gracias a la reutilización de materiales que de otro modo terminarían en vertederos. Su trabajo destaca la importancia de la gestión de residuos y la creación de oportunidades a partir de recursos infravalorados.
