La Comisión Nacional de Derechos Humanos de Kenia (KNCHR) condenó enérgicamente la interrupción de una reunión pacífica de la sociedad civil celebrada en la Catedral de Todos los Santos. La presidenta de la KNCHR, Claris Ogangah, calificó el incidente como un ataque a las libertades constitucionales y la gobernanza democrática. La reunión tenía como objetivo discutir temas de interés público, incluyendo el presupuesto nacional. Según informes, la reunión fue interrumpida por manifestantes. La KNCHR expresó su preocupación por la creciente tendencia de intimidación y represión contra organizaciones de la sociedad civil y espacios religiosos. Este tipo de acciones amenazan el derecho a la libertad de expresión y reunión pacífica, pilares fundamentales de una sociedad democrática. La comisión instó a las autoridades a investigar el incidente y garantizar la protección de los derechos civiles.
