Las autoridades kenianas investigan la muerte de 15 elefantes en el Parque Nacional de Amboseli durante el último mes. Diez de los animales presentaban signos de parálisis parcial antes de fallecer en un período de 48 horas. El Servicio de Vida Silvestre de Kenia (KWS) ha detectado la posible presencia de una sustancia tóxica en algunos de los elefantes muertos, aunque aún no se ha identificado. Las causas exactas de las muertes siguen siendo desconocidas y se están realizando análisis exhaustivos. Este incidente representa una seria amenaza para la población de elefantes en la región. Las autoridades colaboran con expertos para determinar el origen de la toxina y prevenir futuras tragedias. Se teme que la situación pueda ser el resultado de envenenamiento intencional o accidental.