Más de 11,000 tecnólogos farmacéuticos en Kenia han amenazado con cesar actividades laborales en protesta contra nuevas directrices que les prohibirían ejercer en centros de salud de Nivel Tres a seis. Las regulaciones, adoptadas por la Junta de Farmacia y Venenos, limitarán la administración de medicamentos en estos centros a profesionales con títulos universitarios. Esto implica que aquellos con diplomas ya no podrán practicar en dichas instalaciones. Los tecnólogos farmacéuticos argumentan que esta medida afectará el acceso a la atención médica, particularmente en áreas remotas donde son un recurso vital. Temen que la nueva política genere escasez de personal y sobrecargue a los farmacéuticos con títulos, retrasando los servicios. Las negociaciones con la Junta de Farmacia y Venenos continúan en un intento por evitar la huelga y encontrar una solución que garantice tanto la calidad de la atención como el empleo de los tecnólogos farmacéuticos.