El parlamento de Kenia ha aprobado una polémica ley de financiación, dos años después de las protestas masivas y a menudo violentas lideradas por la llamada "Generación Z". La ley, que ha generado fuertes críticas, busca reestructurar la deuda pública y aumentar los impuestos. Los manifestantes argumentan que la legislación exacerbará las dificultades económicas y la desigualdad. Durante las protestas de 2022, decenas de personas perdieron la vida a causa de la represión policial. La aprobación de esta ley podría reavivar el descontento social y provocar nuevas movilizaciones. El gobierno defiende la medida como necesaria para la estabilidad económica del país.
