Trabajadores comenzaron a retirar el nombre de Donald Trump del Centro Kennedy en Washington D.C. la madrugada del sábado. La acción se produce después de una decisión judicial que determinó que únicamente el Congreso de los Estados Unidos tiene la autoridad para cambiar el nombre del edificio. El Centro Kennedy había añadido el nombre de Trump en 2017 como reconocimiento a una donación realizada por el expresidente. La decisión judicial respondió a una demanda que argumentaba que el cambio de nombre no había sido autorizado correctamente. Este acto simbólico marca una nueva etapa tras la salida de Trump de la presidencia. El fallo judicial reafirma el control del Congreso sobre la denominación de propiedades federales importantes.