El nombre de Donald Trump fue retirado del Centro Kennedy en Washington D.C. durante las primeras horas de la mañana. La acción se llevó a cabo después de que el Departamento de Justicia admitiera que no cumpliría con la fecha límite judicial para eliminar el nombre del expresidente del centro. La orden judicial exigía la remoción del nombre de Trump debido a controversias relacionadas con su gestión y acuerdos comerciales. La operación se realizó de manera discreta, evitando la atención pública durante el proceso. El Departamento de Justicia no ofreció detalles adicionales sobre la logística de la remoción. Este hecho pone fin a una disputa legal que se había prolongado durante meses. La retirada del nombre simboliza un distanciamiento formal del centro cultural con la figura de Trump.