La policía de Kelantan, Malasia, está vigilando de cerca a más de 13,000 miembros de la comunidad Rohingya que residen en varios distritos del estado. De este total, 5,373 personas poseen tarjetas del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Un número significativo, aproximadamente 8,000 Rohingya, se encuentra actualmente sin la documentación oficial de ACNUR. Las autoridades no han especificado la razón de la intensificada vigilancia. Esta situación plantea preocupaciones sobre el estatus legal y la seguridad de la población Rohingya en Kelantan. El monitoreo busca mantener el orden público y garantizar el cumplimiento de las leyes de inmigración. La policía continúa trabajando para identificar y documentar a todos los miembros de la comunidad Rohingya en la región.
