Keir Starmer anunció su renuncia como Primer Ministro en un discurso público frente a Downing Street. Inmediatamente después, se dirigiría al Rey Carlos para formalizar su dimisión. Starmer expresó que su labor al frente del gobierno ha concluido. En su discurso, deseó éxito a Andy Burnham, quien asume el cargo de nuevo Primer Ministro. Starmer ofreció su total apoyo a Burnham en el futuro. Este cambio marca una nueva etapa política en el Reino Unido, con una transición de liderazgo en curso. La renuncia de Starmer se produce tras un período de gobierno que ahora cede paso a una nueva administración.