Kazajistán ha identificado 5.2 millones de hectáreas de tierras no forestales dentro de su fondo forestal estatal de 31 millones de hectáreas como potencialmente útiles para proyectos de carbono. El Ministro de Ecología y Recursos Naturales, Yerlan Nyssanbayev, anunció que esta iniciativa abre nuevas oportunidades para que los inversores participen en proyectos de reducción de emisiones y absorción de carbono. Estas tierras representan una superficie significativa para el desarrollo de iniciativas enfocadas en la mitigación del cambio climático. El gobierno espera atraer inversión extranjera y nacional a través de estos proyectos. La decisión busca contribuir a los esfuerzos globales para combatir el calentamiento global y cumplir con los objetivos ambientales internacionales. La pregunta clave ahora es si los inversores responderán a esta oferta y aprovecharán las oportunidades que brinda Kazajistán. Se espera que la medida impulse una economía más verde y sostenible en el país.