El Banco Nacional de Kazajistán prevé implementar nuevas flexibilizaciones en su política monetaria, aprovechando la desaceleración de la inflación en el país. A pesar de las bajas tasas de interés y la caída de los precios internacionales del petróleo, el tenge, moneda local, se ha mantenido estable. El gobernador del banco, Timur Suleimenov, señaló que la inflación, que alcanzó un máximo de alrededor del 30%, muestra signos de moderación. Paralelamente, se busca optimizar los rendimientos del Fondo Nacional de Kazajistán, el fondo soberano del país. Estas medidas buscan estimular el crecimiento económico y fortalecer la estabilidad financiera. El Banco Nacional considera que existen márgenes para continuar con esta política expansiva en el corto plazo.
