El ministro de Finanzas de Kazajistán, Madi Takiyev, informó que la deuda pública del país se mantiene en niveles controlados y seguros. A principios de año, la deuda total ascendía a 36.4 billones de tenge (74.7 mil millones de dólares), representando el 22.8% del Producto Interno Bruto (PIB). Este porcentaje se sitúa por debajo del objetivo nacional establecido en el 32% del PIB. La declaración del ministro se produce en un contexto de crecientes preocupaciones sobre la eficiencia en la gestión del presupuesto estatal. Si bien la deuda es manejable, las autoridades kazajas están prestando atención a optimizar el gasto público. El gobierno busca equilibrar la estabilidad financiera con la necesidad de una administración más eficiente de los recursos. Se espera que se implementen medidas para mejorar la transparencia y la rendición de cuentas en el uso de los fondos públicos.