Los residentes de Katmandú, Nepal, se enfrentan a largas colas de horas debido a bloqueos en las carreteras, una demanda acumulada y cuellos de botella en la distribución de gas licuado de petróleo (GLP). Esta escasez está provocando aumentos de precios en el combustible utilizado para cocinar. La situación ha generado un impacto significativo en el día a día de los hogares de la ciudad. A raíz de estas dificultades, el ministro de comercio de Nepal ha presentado su renuncia. Las autoridades se encuentran trabajando para resolver los bloqueos viales y agilizar la distribución del GLP a nivel nacional. Se espera que la renuncia del ministro impulse una revisión de las políticas de importación y distribución para evitar futuras crisis.