Karachi enfrenta una intensa ola de calor el 14 de junio de 2026, con pronósticos de temperaturas récord. Las autoridades locales han emitido alertas de salud pública, instando a la población a tomar precauciones para evitar golpes de calor y deshidratación. Se recomienda a los residentes permanecer en interiores durante las horas pico de calor, beber abundante agua y evitar actividades físicas extenuantes. Los hospitales están preparados para un posible aumento en los casos relacionados con el calor. La ola de calor afecta especialmente a las poblaciones vulnerables, como ancianos, niños y personas con enfermedades preexistentes. Se espera que las altas temperaturas persistan durante varios días, complicando la vida cotidiana y generando preocupación por la salud pública. Las autoridades han habilitado centros de enfriamiento para ofrecer refugio a quienes no dispongan de aire acondicionado.