La policía de Karachi ha reformado el equipo investigador encargado del caso de Mir Raza Ali, un empresario de 25 años encontrado muerto el mes pasado. Inicialmente, la investigación se centró en la posibilidad de un suicidio, pero un segundo informe de autopsia contradictorio ha llevado a la adición de un cargo de asesinato a la denuncia original. El nuevo equipo, liderado por el Subinspector General Adjunto de Sindh Amir Farooqui, investigará el caso bajo las secciones 365, 302 y 201 del Código Penal de Pakistán, que abarcan secuestro, asesinato y ocultación de pruebas, respectivamente. La familia de Ali insiste en que fue secuestrado, torturado y asesinado. El equipo realizará una investigación exhaustiva y sin prejuicios, recopilando y analizando todas las pruebas disponibles, tanto físicas como forenses. Se espera que presenten un informe completo al tribunal una vez finalizada la investigación.