Un niño de 11 años será enjuiciado en Karachi, Pakistán, por su presunta implicación en el devastador incendio en Gul Plaza que cobró la vida de 72 personas. Las autoridades aún no han revelado detalles sobre el papel específico del menor en el incidente, pero confirman que enfrentará cargos legales. El incendio, que se originó en un centro comercial, atrapó a numerosos trabajadores y compradores. Esta decisión ha generado debate sobre la responsabilidad penal de los menores y la idoneidad de juzgar a un niño por un crimen tan grave. Organizaciones de derechos infantiles han expresado su preocupación y piden un enfoque más centrado en la rehabilitación que en el castigo. La fiscalía presentará pruebas en su contra, mientras que la defensa buscará argumentos para minimizar su responsabilidad dada su edad. El juicio promete ser un caso de gran sensibilidad y atención mediática.