Las autoridades de Karachi investigan el robo de 300 millones de rupias ocurrido durante el traslado de un furgón de caudales. El jefe de seguridad del vehículo ha sido señalado como el principal responsable del atraco. Según las investigaciones preliminares, se sospecha de una complicidad interna que facilitó la ejecución del crimen. El incidente ha generado una alerta sobre la vulnerabilidad de los transportes de valores en la ciudad. La policía continúa recolectando pruebas y testimonios para determinar la magnitud de la red involucrada. Hasta el momento, se busca recuperar el monto sustraído y detener a los cómplices externos. El caso permanece bajo investigación judicial para esclarecer las circunstancias exactas del robo.