En el marco de los preparativos para el Mundial 2026, surge un fenómeno social sorprendente en Estados Unidos. La ciudad de Lawrence, en el estado de Kansas, ha desarrollado una pasión inesperada por la selección de fútbol de Argelia. Este hecho resulta llamativo debido a que la zona es considerada un bastión republicano. Generalmente, se asocia a este entorno con las ideas xénofobas promovidas por Donald Trump. Sin embargo, el fútbol demuestra que lo improbable en política es posible en el deporte. El fenómeno resalta la capacidad del fútbol para unir culturas diversas. Este interés creciente precede la organización conjunta del torneo entre Estados Unidos, México y Canadá.