Inglaterra comenzó con el pie derecho su participación en la Copa Mundial, venciendo a Croacia en un emocionante partido disputado en Dallas. El encuentro, considerado por muchos como el más destacado hasta el momento del torneo, finalizó con un marcador de 2-1 a favor de los ingleses. Harry Kane, la figura del equipo, se erigió como el héroe al anotar ambos goles de la victoria. El partido, celebrado en el AT&T Stadium, fue un espectáculo de goles, con un total de seis anotaciones que mantuvieron a la afición al borde de sus asientos. La victoria representa un inicio soñado para Inglaterra en su camino hacia el campeonato. El desempeño de Kane fue crucial para asegurar los tres puntos en este importante debut.