El delantero Harry Kane aprovechó un día libre durante su participación en la Copa del Mundo de Norteamérica para asistir a un concierto. Sin embargo, debió abandonar el evento antes de tiempo debido a las estrictas normas impuestas por el entrenador Thomas Tuchel. La directiva de Tuchel, conocida por su disciplina férrea, aparentemente no permite a los jugadores excederse en actividades de ocio durante el torneo. Kane se perdió los tres mejores temas de la presentación musical. Este incidente subraya el control riguroso que Tuchel ejerce sobre el equipo en el contexto de la competición internacional. La medida busca mantener la concentración y el enfoque de los jugadores en el rendimiento deportivo. No se han proporcionado detalles adicionales sobre las consecuencias específicas para Kane.