En la victoria del Bayern Munich en la Supercopa ante el Dortmund, dos jugadores, Michael Olise y Harry Kane, destacaron a pesar de haberse unido al equipo hace solo unos días. Su rendimiento sobresaliente ha sorprendido a muchos, incluyendo al entrenador Vincent Kompany, quien lo describió como "una locura". La rápida adaptación de ambos jugadores es un factor clave en el triunfo bávaro. Se cuestiona cómo lograron integrarse tan eficazmente al equipo en tan poco tiempo. La victoria subraya la calidad individual de Kane y Olise, así como la capacidad del Bayern para integrar nuevos talentos rápidamente. Este éxito temprano augura un futuro prometedor para el club muniqués en la temporada.