El hijo del propietario de un centro de cuidado de ancianos en Kanchanaburi confesó que él personalmente diseñó las controvertidas jaulas de metal instaladas sobre las camas de los pacientes. Teerapop Rangsisukanon explicó en el programa de televisión Ruang Den Yen Nee que las estructuras fueron concebidas como una medida de seguridad. Esta admisión se produce tras la indignación pública por las imágenes de las jaulas, que muchos consideran inhumanas y degradantes. Estas jaulas, según él, pretendían evitar caídas y garantizar la seguridad de los residentes. La confesión ha generado nuevas preguntas sobre las condiciones de vida en el centro y la supervisión de los cuidados geriátricos en Tailandia. Las autoridades competentes han iniciado una investigación para determinar si hubo negligencia o abuso por parte del personal del centro en Kanchanaburi. El caso ha desatado un debate nacional sobre el trato a los ancianos y la necesidad de proteger sus derechos.